Colágeno y vitamina C antes de entrenar: la nueva pista científica para cuidar los tendones

Colágeno y vitamina C antes de entrenar: la nueva pista científica para cuidar los tendones

La creatina ya no es solo músculo: llega Creatina 360º Longévitas. Leyendo Colágeno y vitamina C antes de entrenar: la nueva pista científica para cuidar los tendones 5 minutos

“El tendón no solo necesita descanso. Necesita el estímulo correcto, en el momento correcto.”

La revista científica Quality in Sport publicó en junio de 2026 una revisión crítica sobre una combinación cada vez más estudiada en el ámbito de la recuperación tendinosa: péptidos de colágeno hidrolizado y vitamina C.

La noticia es relevante porque las tendinopatías —lesiones o alteraciones crónicas de los tendones— son uno de los grandes retos en deporte, rehabilitación y envejecimiento activo. No solo afectan a deportistas. También aparecen en personas activas, en quienes entrenan con intensidad, en etapas de mayor carga física o simplemente con el paso del tiempo.

Un tendón es la estructura que conecta el músculo con el hueso. Su función es transmitir fuerza y permitir el movimiento. El problema es que los tendones tienen una capacidad de recuperación más lenta que otros tejidos, porque reciben menos riego sanguíneo y tienen una actividad metabólica más baja. Dicho de forma sencilla: les cuesta más repararse.

Por eso, cuando aparece una tendinopatía, el proceso puede alargarse durante semanas o meses. El ejercicio de rehabilitación sigue siendo la base del tratamiento, especialmente los ejercicios de carga progresiva. Pero esta revisión plantea una idea interesante: la nutrición podría ayudar a crear un entorno más favorable para que el tendón responda mejor al estímulo del ejercicio.

El foco del artículo está en la combinación de colágeno hidrolizado y vitamina C.

El colágeno hidrolizado es una forma de colágeno fragmentada en péptidos más pequeños, lo que facilita su uso dentro de estrategias nutricionales. Aporta aminoácidos como glicina, prolina e hidroxiprolina, que forman parte de la estructura del colágeno en el cuerpo.

La vitamina C, por su parte, cumple un papel esencial en la síntesis normal de colágeno. Es decir, ayuda a que el cuerpo pueda formar y estabilizar correctamente ese tejido. No se trata solo de “tomar colágeno”, sino de aportar también el nutriente que participa en su construcción.

Uno de los puntos más interesantes de la revisión es el momento de la toma. Según los autores, los mejores resultados se observan cuando se toman entre 15 y 30 gramos de colágeno hidrolizado, junto con 40-50 mg de vitamina C, aproximadamente 60 minutos antes del ejercicio de rehabilitación.

¿Por qué antes del ejercicio?

Porque el tendón necesita una señal mecánica para adaptarse. Esa señal es el movimiento, la carga, el trabajo progresivo. En ciencia, esto se conoce como mecanotransducción: la capacidad de las células de convertir un estímulo físico en una respuesta biológica.

Dicho de forma más sencilla: el ejercicio le “dice” al tendón que debe adaptarse y repararse. Si en ese momento el organismo dispone de los nutrientes adecuados, la respuesta podría ser más eficiente.

La revisión recoge que esta estrategia se ha asociado con mejoras en marcadores de síntesis de colágeno, como el PINP, un indicador relacionado con la formación de nuevo colágeno. También menciona datos sobre rigidez tendinosa y escalas clínicas utilizadas para valorar función y dolor en tendinopatías, como la escala VISA-A, especialmente empleada en lesiones del tendón de Aquiles.

Aun así, conviene ser prudentes. El colágeno y la vitamina C no sustituyen a una rehabilitación bien pautada, ni eliminan por sí solos una lesión tendinosa. La base sigue siendo el ejercicio adecuado, progresivo y supervisado cuando sea necesario.

La aportación de este artículo está en reforzar una idea muy alineada con la nutrición funcional: el cuerpo no solo necesita ingredientes, necesita contexto. La dosis importa, la calidad importa, pero también importa el momento y la estrategia.

Desde Longévitas entendemos la suplementación como una herramienta que debe acompañar procesos reales del organismo. En el caso del tejido conectivo, la combinación entre colágeno, vitamina C, aminoácidos y otros nutrientes estructurales cobra especial sentido cuando forma parte de una visión integral: movimiento, recuperación, descanso, nutrición precisa y cuidado a largo plazo.

El Colágeno 360 de Longévitas está formulado con péptidos de colágeno patentados de alta biodisponibilidad validados por ensayos clínicos, Vitamina C y otros nutrientes que aseguran su máxima absorción.

Porque cuidar los tendones no es solo tratar el dolor cuando aparece. Es preservar la capacidad de moverse, entrenar, recuperarse y mantener la funcionalidad con el paso del tiempo.

La conclusión del estudio es clara: la combinación de colágeno hidrolizado y vitamina C puede ser más interesante cuando se usa en el momento adecuado, especialmente antes del ejercicio de rehabilitación. No como una solución aislada, sino como un apoyo inteligente a la adaptación del tejido.

En longevidad funcional, cada detalle cuenta. Y a veces, la diferencia no está solo en qué tomas, sino en cuándo y para qué lo tomas.

Estudio citado: Synergistic Effects of Collagen Peptides and Vitamin C Supplementation in Tendinopathy Rehabilitation: A Critical Review. Publicado en Quality in Sport, Vol. 59, el 21 de junio de 2026. DOI: 10.12775/QS.2026.59.72790. El artículo revisa el papel del colágeno hidrolizado y la vitamina C en la rehabilitación de tendinopatías, con especial atención al momento de la toma, la mecanotransducción y los marcadores de síntesis de colágeno.