Si tomas estatinas, deberías tomar Ubiquinol

Si tomas estatinas, deberías tomar Ubiquinol

Las estatinas son uno de los medicamentos más utilizados para reducir el colesterol LDL y proteger la salud cardiovascular. Para muchas personas, especialmente cuando existe riesgo cardiovascular elevado, son una herramienta médica importante y no deben suspenderse sin supervisiónprofesional. 

Pero hay un punto del que se habla menos: al bloquear la síntesis de colesterol, las estatinas también pueden reducir la producción interna de coenzima Q10, una molécula esencial para la energía celular. Y ahí es donde aparece una pregunta cada vez más relevante: si tomas estatinas, ¿tiene sentido valorar el Ubiquinol? 

Qué tienen que ver las estatinas con la CoQ10 

Para entenderlo, hay que ir al mecanismo. Las estatinas actúan inhibiendo una enzima llamada HMG-CoA reductasa, clave en una vía metabólica conocida como vía del mevalonato. Esta vía participa en la producción de colesterol, pero también en la producción de coenzima Q10.  

La coenzima Q10 no es una vitamina. Es una molécula que el cuerpo produce de forma natural y que se encuentra en las mitocondrias, esas pequeñascentrales energéticas” de nuestras células. Su función principal es ayudar a producir ATP, la energía que utilizan los músculos, el corazón, el cerebro y prácticamente todos los tejidos del cuerpo. 

Por eso, cuando los niveles de CoQ10 bajan, los tejidos con mayor demanda energética pueden notarlo más. Y entre ellos, el músculo es uno de los más sensibles. 

Dolor muscular, cansancio y estatinas: una relación conocida 

No todas las personas que toman estatinas tienen molestias. De hecho, muchas las toleran perfectamente. Pero en un porcentaje de pacientes pueden aparecer síntomas musculares asociados a estatinas, conocidos como SAMS por sus siglas en inglés: statin-associated muscle symptoms. 

Estos síntomas pueden incluir dolor muscular, debilidad, calambres, fatiga al hacer ejercicio o una sensación de menor tolerancia al esfuerzo. Estos síntomas pueden afectar aproximadamente al 10-25% de los usuarios de estatinas, aunque la prevalencia exacta varía según los estudios y la forma de medirlos 

La hipótesis es sencilla: si las estatinas reducen parte de la CoQ10 disponible, y la CoQ10 participa en la producción de energía mitocondrial, algunas personas podrían experimentar más dificultad para que sus músculos produzcan energía de forma eficiente. Esto no significa que todas las molestias musculares se deban a la CoQ10, pero que es una pieza importante a considerar. 

Qué dice la ciencia sobre CoQ10 y estatinas 

Estudios científicos han encontrado beneficios de la suplementación con CoQ10 en personas con síntomas musculares asociados a estatinas. 

Una revisión y metaanálisis publicada en Journal of the American Heart Association analizó ensayos clínicos sobre CoQ10 en miopatía inducida por estatinas y encontró que la suplementación se asociaba con una reducción de síntomas musculares como dolor, debilidad, calambres y cansancio, aunque sin cambios significativos en la creatina quinasa, un marcador de daño muscular.  

Por otro lado, revisiones previas habían sido más prudentes. Un metaanálisis de 2015 no encontró un beneficio significativo claro, lo que muestra que el tema sigue teniendo matices y que no conviene presentarlo como una solución universal.  

Más recientemente, una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Journal of Nutritional Science volvió a evaluar el papel de la CoQ10 en pacientes tratados con estatinas y síntomas musculares asociados, encontrando resultados favorables en la reducción de estos síntomas 

La lectura más equilibrada sería esta: la CoQ10 parece especialmente interesante en personas que toman estatinas y ya presentan molestias musculares, fatiga o debilidad, más que como recomendación automática para todo el mundo. 

Ubiquinona o Ubiquinol: ¿cuál es la diferencia? 

La coenzima Q10 puede encontrarse principalmente en dos formas: ubiquinona y ubiquinol. 

La ubiquinona es la forma oxidada. El cuerpo puede convertirla en ubiquinol, que es la forma reducida y activa. El problema es que esa conversión puede volverse menos eficiente con la edad, en situaciones de mayor estrés oxidativo o cuando existe una mayor demanda mitocondrial. 

Por eso, en personas mayores de 40-50 años, o en quienes buscan un apoyo más directo a la energía celular, el Ubiquinol es la forma directa de obtener la CoQ10 porque tiene mayor biodisponibilidad, especialmente en adultos o personas con peor función mitocondrial 

En otras palabras: no se trata solo de tomar CoQ10, sino de elegir una forma que el cuerpo pueda aprovechar bien. Y esa forma es el Ubiquinol 

Por qué el músculo y el corazón necesitan tanta CoQ10 

El músculo esquelético y el corazón tienen algo en común: necesitan energía de forma constante. Cada contracción muscular, cada latido, cada esfuerzo físico requiere ATP. 

La CoQ10 participa en la cadena de transporte de electrones, un proceso esencial dentro de la mitocondria para generar energía. Cuando este proceso no funciona de forma óptima, puede aparecer más fatiga, menor rendimiento o sensación de debilidad, especialmente durante el esfuerzo. 

Además, la CoQ10 también actúa como antioxidante liposoluble, ayudando a proteger estructuras celulares sensibles frente al daño oxidativo. Esto es relevante porque la función mitocondrial y el equilibrio oxidativo son dos aspectos centrales del envejecimiento funcional. 

Entonces, ¿quién debería considerar tomar Ubiquinol? 

El Ubiquinol puede ser especialmente interesante para personas que toman estatinas y presentan alguno de estos escenarios: 

dolor muscular, calambres o debilidad desde que iniciaron el tratamiento; mayor cansancio al hacer ejercicio; edad superior a 50 años; uso de estatinas a dosis altas; o mayor preocupación por la energía celular y la función mitocondrial. 

También puede ser una opción a valorar en personas que, sin tener síntomas muy marcados, quieren hablar con su médico o farmacéutico sobre cómo acompañar mejor su tratamiento con estatinas. 

Lo importante es no hacerlo desde el miedo. Las estatinas tienen un papel médico claro cuando están bien indicadas. El objetivo no es sustituirlas ni cuestionar su uso, sino entender que algunas personas pueden necesitar un apoyo nutricional más personalizado. 

Cómo tomarlo y qué precauciones tener 

La CoQ10 es liposoluble, por lo que suele absorberse mejor cuando se toma junto con una comida que contenga algo de grasa. En estudios clínicos sobre síntomas musculares asociados a estatinas se han utilizado dosis variables, aunque muchas investigaciones se mueven en rangos de 100 a 200 mg diarios 

Aun así, la pauta concreta debe individualizarse. Si tomas anticoagulantes como warfarina, tienes enfermedad renal, estás embarazada, en lactancia o tomas varios medicamentos, es especialmente importante consultarlo antes con un profesional sanitario. 

Y una idea clave: no suspendas una estatina por tu cuenta. Si hay dolor muscular, fatiga o molestias, lo adecuado es comentarlo con tu médico para valorar analíticas, dosis, tipo de estatina y posibles causas alternativas. 

Longévitas y el enfoque celular 

En Longévitas hablamos mucho de salud celular porque ahí empieza gran parte de la longevidad funcional. La energía, la fuerza, la recuperación, la claridad mental y la capacidad de sostener el ritmo diario dependen, en buena medida, de cómo trabajan nuestras mitocondrias. 

Por eso el Ubiquinol encaja dentro de una visión de suplementación inteligente: no como una solución aislada, sino como una herramienta de apoyo cuando existe una necesidad concreta. Especialmente en personas que toman estatinas, que tienen más demanda energética o que buscancuidar su función mitocondrial con el paso del tiempo. 

Nuestro Ubiquinol Kaneka Longévitas, producto patentado y con estudios científicos que garantizan su biodisponibilidad por encima de otros ubiquinoles en el mercado,  aporta CoQ10 en su forma activa, una opción de alta calidad para quienes buscan apoyar la energía celular de forma precisa y bien tolerada. 

Conclusión 

Si tomas estatinas, el Ubiquinol no debería verse como una moda, sino como una conversación inteligente que merece la pena tener. La ciencia muestra que las estatinas pueden reducir los niveles de CoQ10, y que en algunas personas con síntomas musculares la suplementación puedeayudar a mejorar la tolerancia y el bienestar muscular.  

No es una recomendación universal ni sustituye el consejo médico. Pero si tomas estatinas y notas dolor muscular, cansancio, calambres o menor energía, quizá tu cuerpo está pidiendo algo más que bajar el colesterol: quizá también necesita sostener mejor su energía celular. 

Referencias científicas utilizadas: Qu et al., Journal of the American Heart Association, 2018. Banach et al., Pharmacological Research, 2015. Kovacic, Habicht & Eckert, Journal of Nutritional Science, 2025. Artículo : If You Take a Statin, You Probably Need CoQ10. Here’s Why, Superpower, 2026.