La creatina, ¿tratamiento para la depresión?

La creatina, ¿tratamiento para la depresión?

Si tomas estatinas, deberías tomar Ubiquinol Reading La creatina, ¿tratamiento para la depresión? 4 minutes

Durante años, la creatina ha estado asociada casi exclusivamente al rendimiento físico, la fuerza muscular y la recuperación deportiva. Sin embargo, la ciencia lleva tiempo ampliando esa mirada. Hoy sabemos que la creatina no solo interesa al músculo: también interesa al cerebro. 

Un nuevo artículo publicado en Brain Medicine revisa el posible papel de la creatina monohidrato como tratamiento complementario en el trastorno depresivo mayor. Y aunque los resultados todavía no permiten sacar conclusiones definitivas, abren una línea de investigación muyrelevante: la relación entre energía cerebral, metabolismo celular y salud mental. 

La idea de partida es sencilla, pero poderosa. El cerebro es uno de los órganos con mayor demanda energética del cuerpo. Aunque representa una pequeña parte del peso corporal, necesita una cantidad constante de energía para pensar, regular emociones, mantener la atención, responder al estrés y sostener todos los procesos que damos por hechos cada día. 

Ahí entra la creatina. 

La creatina participa en la regeneración de ATP, que podemos entender como la “moneda energéticaque utilizan las células para funcionar. Cuando una célula necesita energía rápida, el sistema creatina-fosfocreatina ayuda a reponer ATP de forma eficiente. Esto es importante en el músculo, pero también puede serlo en el cerebro, donde los procesos energéticos son constantes y muy exigentes. 

El artículo señala que algunas alteraciones en el metabolismo energético y en la función mitocondrial podrían estar implicadas en el trastorno depresivo mayor. Las mitocondrias son las estructuras celulares encargadas de producir energía. Cuando este sistema no funciona de forma óptima, el impacto puede ir mucho más allá del cansancio físico: también puede afectar a procesos cerebrales relacionados con el estado de ánimo, la motivación y la capacidad de respuesta. 

Por eso, el mensaje no debe simplificarse. Este estudio no dice que la creatinatrate la depresiónni que pueda sustituir a un abordaje médico. Lo que plantea es algo más prudente y científicamente interesante: la creatina podría ser una herramienta complementaria prometedora enalgunos casos de depresión mayor, especialmente por su papel en la bioenergética cerebral.  

Desde una visión de longevidad funcional, esta investigación resulta especialmente interesante porque nos recuerda algo esencial: la energía no es solo una cuestión física. También es mental, neuronal y emocional. La capacidad de pensar con claridad, sostener la motivación o responder al día a día depende, en parte, de que nuestras células tengan recursos energéticos suficientes. 

Desde esta visión nace también Creatina 360 de Longévitas, una fórmula pensada para ir más allá de la creatina convencional. Combina creatina con activos seleccionados para acompañar el metabolismo energético, la función muscular y el rendimiento mental desde un enfoque 360. No se plantea como un producto dirigido a tratar trastornos del estado de ánimo, sino como una herramienta de apoyo diario para quienes quieren cuidar su energía celular, su claridad mental y su funcionalidad física con una mirada de longevidad activa. 

La creatina sigue siendo uno de los suplementos más estudiados del mundo. Su papel en el músculo está bien establecido, pero su potencial en cerebro y salud mental está entrando en una etapa de investigación cada vez más activa. 

La ciencia todavía no ha cerrado la respuesta. Pero parece estar abriendo una puerta: cuidar la energía celular podría ser una pieza más en el complejo mapa del bienestar mental. 

Referencia: Fares, B. J., Zhou, C., Fabiano, N., & Wong, S. Creatine as a treatment for depression. Brain Medicine, Early Online Release, 30 junio 2026. DOI: 10.61373/bm026l.0039.